¿Cómo no perder a un empleado en sus tres primeros meses?

El 17% de los profesionales contratados abandonan sus trabajos durante los tres primeros meses. Una buena acogida, ahorra considerablemente el coste de una nueva contratación.

Cada vez con mayor frecuencia, las compañías empiezan a considerar la vida profesional del nuevo empleado incluso antes de su llegada. Este periodo, unido al de su adaptación, es lo que se denomina como “Onboarding” y se postula como una de las asignaturas pendientes para los directores de Recursos Humanos en los próximos meses.

Es más, de su éxito dependerá que las organizaciones se ahorren el coste de una nueva contratación. Y es que más allá del coste monetario, en la actual “Guerra por el Talento”, la gestión de este proceso de manera eficiente, evitará la fuga de los profesionales recién incorporados con los consiguientes perjuicios que esto conlleva: altos índices de rotación, pérdida de compromiso o incremento de las curvas de aprendizaje.

De acuerdo con un análisis realizado por Harvard Business Review, “el 33% de los recién contratados buscan un nuevo empleo en los seis primeros meses”. Así mismo, otro análisis elaborado por la consultora The Wynhurst Group destaca “como los nuevos empleados que participan en un proceso de acogida bien ejecutado, tienen un 58% más de probabilidad de permanecer en la empresa después de tres años”.

Bajo este escenario y como parte de su oferta especializada de soluciones para la gestión de talento, Meta4 cuenta con un módulo de OnBoarding, que responde a las necesidades de las organizaciones de generar la mejor experiencia de acogida de sus empleados, para acelerar su incorporación y alcanzar la máxima productividad en el menor tiempo posible.

¿Cuánto cuesta incorporar a un empleado en una compañía?

Y es que para conseguir el máximo rendimiento del recién contratado desde el minuto “0” y evitar la típica saturación de los primeros días, las compañías deben poner en marcha procesos y herramientas que permitan gestionar aquellos aspectos que pueden llevarse a cabo en la fase previa a la incorporación del empleado y que agilizan su proceso de adaptación.

Gestionar esta fase previa tan necesaria, previene la fuga de ese profesional contratado tras un exhaustivo proceso de selección y, por consiguiente, tener que volver a iniciar un nuevo proceso de búsqueda para esa vacante, con todos los costes y recursos que esto conlleva. Por ejemplo, tal y como asegura la investigación de Harvard Business Review (junio 2017), las consecuencias para una empresa que contrate una media anual de 80 empleados y que no cuente con un proceso digital de Onboarding, derivaría en el abandono del 17% de los nuevos profesionales durante el primer trimestre y que según Meta4, ocasionaría además, el incremento aproximado de un 33% de los costes laborales de las nuevas contrataciones motivado por el pago de salarios durante esos tres meses y por los que la compañía no ha obtenido retorno, por el coste de iniciar un nuevo proceso de contratación, el coste del periodo formativo del empleado “time to proficiency”, etc.

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