Desde el día de ayer pasajeros peruanos que tenían boletos para viajar desde Lima hasta Santiago de Chile quedaron varados debido al toque de queda que se impuso en aquel país ante las protestas.

De esta forma, la incertidumbre se ha apoderado de los pasajeros que quieren llegar a Chile y que están a la espera incluso desde la mañana del pasado domingo. Algunos presentan problemas de salud.

Además, hay temor de que al llegar a Santiago, los viajeros tengan que permanecer por lo menos 12 horas más en el aeropuerto de esa ciudad debido al toque de queda.

Asimismo una ciudadana chilena expresó que “es otro problema. No sabemos con qué nos vamos a encontrar allá”.

Mientras tanto, en un comunicado, la empresa Latam ha señalado que se han cancelado todos sus vuelos desde y hacia el aeropuerto de Santiago de Chile desde las 7 de la noche del domingo y las 10 de la mañana del lunes.

Protestas en Chile

Chile lleva varios días inmerso en una inédita oleada de protestas, desatada por una reivindicación estudiantil. Pero, ¿es verdaderamente ese el motivo de la airada reacción popular? ¿Qué subyace detrás de esta explosión de violencia?

La versión oficial presupone que el catalizador fue la subida del billete del metro de Santiago. El presidente, Sebastián Piñera, decidió aumentar el precio de ese medio de transporte —que ya es muy caro en comparación con los ingresos—, provocando que los estudiantes empezaran a entrar sin pagar.

Eso derivó posteriormente en una sucesión de actos de vandalismo contra estaciones de metro y autobuses urbanos que terminaron en la declaración del estado de emergencia y la instauración del toque de queda.

El detonante, en realidad, lo del metro fue la gota que colmó el vaso. Gran parte de la población está harta de un modelo de educación y sanidad privatizadas que ha fracasado con estrépito. Es un modelo en el que se paga por todo, y todo es caro.