La Suboficial de la Policía Nacional de Perú, Jossmery Toledo, cobra entre 800 y mil dólares por los productos que promociona a través de sus redes sociales. La también amante del gimnasio y abogada se volvió viral luego de subir un video en la aplicación TikTok, donde pasa de usar su uniforme reglamentario como policía a un vestido muy ceñido.

Desde entonces diferentes marcas peruanas, entre ellas, Renzo Costa la han contactado para que promocione sus productos o servicios y conseguir aumentar las ventas y estatus publicitario en las redes.

Toledo actualmente cuenta con más de 480 mil seguidores, lo que la convierte en toda una influencer. Al revisar su cuenta de Instagram verificada @jossmerytol los usuarios pueden apreciar imágenes de la suboficial luciendo un cuerpo esbelto y muy bien tonificado.

De simple policía a estrella de las redes

A principios del mes de enero Jossmery Toledo hizo público un video realizando un reto viral en la aplicación de Tik Tok utilizando el ‘Bibidi Babidi Boo Challenge’, lo que quizás no pensó fue en las repercusiones que tendría.

En el corto que publico en las redes se observa a la suboficial de la PNP con su uniforme y de fondo una canción de Disney, luego hace una transición y aparece que un vestido corto y pegado a su cuerpo.

Jalón de orejas

Aunque presuntamente las autoridades le llamaron la atención, argumentando una falta de respeto al uniforme de la institución, Jossmery Toledo se defendió y en los documentos enviados por la defensa legal de la agente expuestos por la página Peru21, enfatiza que la difusión del material fílmico no representa “ningún acto contra el pudor, acto doloso o ilícito administrativo”.

Asimismo, explica “en el vídeo no se me ve tomando actitudes ajenas a la moral o que pudieran incitar determinadas conductas”.

Declaraciones que apoya el Ministro del Interior, Carlos Morán, al decir que el caso se verá en un ámbito administrativo disciplinario; por lo tanto, “no aplica el caso de la suboficial PNP en lo absoluto. En este caso, la señorita está bajo un proceso administrativo disciplinario, pero no significa que conlleve necesariamente a una sanción”.

A pesar de los problemas que ha causado la difusión del video y el escándalo que creo en el departamento policial, la situación la favoreció en las redes y económicamente.