El outsourcing es un término muy utilizado actualmente en el mundo empresarial ya que aporta un gran número de ventajas a las empresas peruanas. Es que en el mundo de hoy, este ha dejado de ser una opción para convertirse en una necesidad y una estrategia de negocio. Pero ¿sabes de qué se trata? Si tu respuesta es no, a continuación te explicaremos qué es el outsourcing, cuales son sus tipos, ventajas, desventajas y algunos ejemplos. 

¿Qué es el outsourcing?

La palabra “outsourcing” viene de la combinación entre “out: fuera” y “source: fuente” lo cual puede tener diferentes definiciones como externalización, subcontratación, tercerización. 

Esta es una práctica comercial que consiste en que una empresa delega a otra para realizar tareas, manejar operaciones o proporcionar servicios por un periodo determinado. La clave de esto es reducir gastos tanto de tiempo como de dinero. 

Generalmente las empresas a las cuales se les delegan estas actividades tienen servicios especializados en el área por lo cual son capaces de brindar un servicio eficaz y eficiente. Además estas poseen un conjunto de herramientas y recursos los cuales la empresa contratante no puede o no desea disponer. Por ejemplo, las empresas a menudo subcontratan el almacenamiento de datos porque es más barato contratar a un tercero que comprar y mantener sus propios dispositivos e instalaciones de almacenamiento de datos.

Tipos de outsourcing 

Hay diferentes tipos de servicios que las empresas pueden contratar con una empresa de subcontratación. Básicamente, los servicios de outsourcing se agrupan en cuatro.

1- Proceso

Conocido como Business Process outsourcing o por sus siglas BPO. Consiste en contratar un proceso o procesos de trabajo específicos con un proveedor de servicios externo. Por lo general, se cumplen funciones complementarias, a diferencia de las funciones básicas del negocio, con servicios que pueden ser técnicos o no técnicos.

Generalmente se delegan a otras empresas procesos internos como contabilidad y mantenimiento o externos como marketing, recursos humanos,  y seguimiento comercial.

2- Actividad

Se delega a otras empresas ciertas actividades que forman parte de un proceso complejo. Están no tienen tanta dificultad como un proceso pero igualmente son necesarias. La ventaja más destacada es que una empresa obtiene acceso a recursos de alta calidad y no paga más allá de los servicios utilizados. 

3- Deslocalización

Aquí se obtienen servicios de un especialista que incluso puede estar fuera del país donde la empresa contratista se encuentra. De esta manera se ahorra mucho dinero que podría estar destinado a transporte, manufactura y producción.

Por ejemplo, empresas que producían en Europa, se han instalado en América o Asia, sobre todo por ventajas salariales y de costes.

4- Estratégico

Este tipo permite a la empresa delegar a una subcontratista especialista a realizar proyectos de estrategia empresarial global. Esto debido a que se quiere mejorar algún servicio, la calidad de la actividad delegada  y/o aumentar la capacidad de la misma.